El pasado sábado 13 pudimos vivir un nuevo Journeys at Razzmatazz, y como en ocasiones anteriores no defraudó a ninguno de los asistentes.

Al llegar, la sala acostumbra a dejar en play un disco ambient, en este caso, “New age of earth” de Ashra, que incluso para nosotros, criaturas que veníamos de hacer una pre-party retransmitida por Facebook Live y en la que habíamos subido revoluciones, fue una primera toma de contacto excelente.

A las 9 PM, puntual como el solo, Gerd Janson lanzaba un primer track con voces africanas, Jomaranda de Rang’ala, aunque la verdad es que no estamos seguros de nada a partir de ese momento, porque a partir de ahí empieza la demostración de clase de Gerd Janson y la capacidad de hacer que la pista no pare ni un momento. El público empieza a llegar, y antes de que se acabe el Sábado la sala está llena de caras rebosantes de house. No obstante, si que es posible que, echando la vista atrás, recordásemos las dos pasadas ediciones, con Hunee+Prosumer y Floating Points, donde la exaltación de amor propia de la música disco dio aquella nota de color que, en esta ocasión, es patente de una forma más escueta y frágil.

Era la primera vez que Midland y Gerd compartían cabina y aunque no faltó dosis de zapatilla, si que creemos que es una dupla que necesita engrasar aún un poco. Salvo momentos puntuales, sobretodo de cara al final del set donde el house y los sonidos más luminosos aparecieron, hubo tramos bastante monótonos. Pero al margen de ese detalle, bailamos, bebimos, quemamos calorías, volvimos a beber por ello, y recogimos todos los tracks que pudimos para ofrecerte una lista de Spotify.

BRRRRRAP y Black Merlin fueron otros que esa noche habitaron el club. Mención especial para el efectivo directo de Booka Shade, donde temas como “Mandarine Girl” o “Body Language” siguen poniendo los pelos de punta, y otra estrella para Black Merlin (y su pedazo de warm up a cargo de DJohnston) en Lolita, donde finalizar Journeys se ha convertido en una parte más del ritual, con la pista tan arriba que no pudo haber mejor colofón para finalizar la jornada.