Con el tiempo pasado y los tímpanos (y órganos purificadores) ya muy descansados es hora de hacer balance de una edición, la 18ª, muy especial del Sónar y recuperar a modo de flashback las sensaciones que nos quedaron después del festival.
Un año más las promesas y las leyendas convergieron con lo mejor de la música avanzada. Y como siempre algunos gustaron más que otros. Ahí está la gracia.
El pistoletazo de salida lo dieron, para una gran mayoria, Toro y Moi. En un directo correcto y muy coreado por el público (con un porcentaje aterrador de foráneos venidos del resto del planeta) repasaron los que ya pueden clasificarse de “sus grandes éxitos” (porque sí, son todo hits!). A continuación nos encerramos en el SónarHall para ver lo que muchos han calificado como EL DIRECTO del Sónar 2011. La energía, la pasión y la emoción que transmitió Nicolas Jaar a los afortunados que consiguieron un hueco para verle son una de esas cosas que esperas cada año en ese escenario y que pocas veces provocan una opinión tan unánime. Un actuación de 10.
Los ritmos y bailes “buenrollistas” que repartieron Little Dragon (pletóricos en directo) o el esperpéntico espectáculo que dió Tyondai Braxton (ex-Battles) quedaban ya como anécdotas despues del directo de Nico, sin duda, el nombre que dejó grabado en nuestras mentes el primer dia del festival.
El viernes empezó para muchos con Katy B (que repetiría actuación en Sónar de noche). Será por el cariño que le tenemos por el neonblog, pero a mi me gustó mucho lo que la mayoría tilda de verbena sosa. Quizás es verdad que los temas pierden fuerza “electrónica” en directo, pero la vida que se les impregna con toda la banda en directo es algo que también hay que mencionar… la dificultad de llevar un disco así al terreno del directo (directo de verdad, con banda y nada de ordenadores y soniquetes…) es inmensa y hay que valorarlo. Que rápido se les pasa el hype a muchos
Katy keep it moving!
Después algunos Neones nos fuimos a deleitar con el Showcase de Triangle. Un poco de oOoOO (este tio jugaba al Ultima Online fijo) y How to Dress Well. Y lo dicho deleite y un poco. No eran las horas o las ganas de fiesta que teníamos. Aunque de seguro a otros les gustó. Y es que Sónars hay muchos.
Nos fuimos a la previa de Four Tet, con un ecléctico DJ Raff que puso de todo y muy rico. El dubstep machacón levantó el animo de los comatosos ya a las 19:00. Estupendo. Four Tet, como no podia ser de otra forma, puso al viernes la guinda perfecta para lo que iba a ser una gran primera noche de Sónar, aún por empezar. Chapeau!
El viernes noche empezó con un neon a los platos. Radiocontrol daba un salto merecidisimo a la primera pagina de la escena nacional como uno de los pocos representantes patrios del cartel. Un DJ con una técnica exquisita (que otros que pincharon más tarde quisieran) y un excelente productor que nos brindó el honor de hacer sonar en el festival de música más importante del mundo un tema de Neonized Records. El final pre Cut Copy fue apoteósico. Un dia para enmarcar para Neonized
(aquí podéis recordar su sesión)
Habían muchas ganas de Cut Copy, y no defraudaron. Sonando perfectos dejaron caer todos sus hits y joyas con una energia y claridad apabullante. Conciertaco de nivel.
Sónar hay muchos, y que vivan los contrastes! Munchi se trabajó una victoria devastadora con su divertido y culero Moombahtoon. Win. El estilo que para algunos no tiene ritmo suficiente para club, el estilo que para otros es el nuevo género y para otros algo de pasada, se popularizó en Sónar y consiguió que bailasen niños, niñas, monos y culebras.
Munchi – Toma Essa Porra by Munchi
M.I.A. tenia que seguir el ritmo pero la lió. Un retraso injustificado (sabemos de buena tinta el motivo: había perdido un zapato!) para luego dejar al público con las ganas de repetir la experiencia que nos había dado en sus enormes y recientes bolos de su gira española. Hagámonos un poco los suecos y aquí no ha pasado nada.
Scuba por otro lado, jugaba la difícil papeleta de telonear a la leyenda. Con la hora pegada al culo, y sin saber como de especialito puede llegar a ser Aphex, se defendio y cumplió caballerosamente (musicalmente, por que vaya cara de pocos amigos tenia…) y dejó el terreno perfecto para James sin poder lucir su enorme disco.
Aphex… Aphex… que decir. Quizás es Diós, probablemente un superdotado de la música y lo único que podemos hacer es callar, escuchar y asentir. O no? Unos dicen que fue una auténtica lección de lo que significa “música avanzada” (sea nueva o vieja), para otros, simplemente ha perdido la cabeza. Entendamos o no lo que hace, lo único que está claro es que seguiremos con las ganas de verlo en directo y no como dj…otra vez será. En cualquier caso, los visuales acabaron de rematar un set que, y en eso estaremos todos de acuerdo, fue muy especial. Pero a Aphex ya lo pudimos disfrutar en Razzmatazz hace no mucho. Y aunque cada show suyo es probablemente singular y como tal irrepetible, nos fuimos a ver a otros con otra acepción de singularidad en su show. Die Antwoord.
Actitud? Toda la del mundo. Talento? Más que discutible…Diversión? Asegurada. A parte de sus hits (“Enter the ninja” es un himno generacional!) cabe destacar lo que para un servidor fue el momento más brillante del Sónar de este año. Un grupo de tarados sudafricanos rapeando encima de Orinoco Flow de Enya: SAIL AWAY MOTHERFUCKERS!!!
El resto de la noche se saldó con un A-Trak algo flojo (para nosotros); esperábamos mucho más de un repetidas veces campeón mundial. Quizás, lo mejor, su suite up y la “A” luminosa que se encendía a sus espaldas.
Un ENORME Boys Noize a multiples CD’s que tiró de temazos de ayer y hoy para demostrar quien es y lo que ha crecido en los últimos años. Sublime unicejo.
El sábado sin ninguna prisa entramos al Sonar día a las 17 para ver a Electric Wire Hustle en el Dome, un grupo del que teníamos pocas referencias pero que nos dejaron con un gran sabor de boca, un bateria, uno a los teclados y samples, y el frontman que parecía el hermano pequeño de michael stipe que cantaba tocaba la pandereta el bajo la guitarra y lo que le cayera en las manos. Soul, funk , rock en un combinación que nos puso bastante a tono a pesar del cansancio acumulado. Luego nos fuimos a ver un ratito de El Timbe, por eso de de salir de la carpa que estaba llena de gente pasada de vueltas sudando la gota gorda. El colombiano muy correcto, tirando de house, tropicaleo y moombahton, y haciendo un buen calentamiento para el show de los sudafricanos de Shaangan Electro ( a los que no vimos pero al parecer hicieron uno de los mejores conciertos del festival).
Al no poder entrar a ver a Apparat Band por aforo completo del Sonar Hall, nos fuimos otra vez al Dome a ver a Cosmin TRG, y la verdad que desilusión total, lo que esperábamos que fuera un set lleno de uk funky y bass music de nuevo cuño, en realidad fue como estar en un reportaje de callejeros viajeros en la isla de Mykonos, demasiado housete macarra, para estar en un festival como el Sonar.
Gracias a que salimos despavoridos de allí, tuvimos oportunidad de ver el live de C156, los catalanes con 4 laptops en un live divertido, bailón, y técnicamente perfecto.
Despues corriendo a ver el final Dj Sith y David M en el Village, los gallegos se estaban despachando un sesión marca de la casa, uk funky, grime, dusbtep, wihte labels a tutiplen y ritmazo por los cuatro costado, cuando acabó, como alma que lleva el diablo a ver al nuevo fichaje de Hyperdub: Hype Williams, en los que para mi fueron los 30 minutos más jodidamente intensos del día; atmósferas, drones, ruidos, mucho humo y flashes que te dejaban ciego, creaban un ambiente sobrecogedor en el que no me dio tiempo ni de pestañear de lo acojonado que estaba.
La noche empezó con un genio como es Chris Cunningham, vimos unas cuantas piezas audiovisuales alucinantes a la par de inquietantes antes de caer por el SonarPub para disfrutar de la autentica reina de la noche del sábado y probablemente del festival: Janelle Monáe. Riqueza músical acompañadas de una voz y una madurez impropias de una jovencita así. Momento cumbre de la noche, incluso por encima de Cold War, fué el cover de los Jackson 5, Want You Back. Que gran homenaje en el aniversario cercano de la muerte de MJ.
Underworld era el cabeza absoluto del festival, y como tal llenó el SonarClub hasta los difíciles topes. Ahí no cabia ni un alfiler. Menos mal que el sonido no ocupa apenas espacio. El recinto se llenó con un live maduro que hizo las delicias tanto de nostalgico como de noveles que iban a escuchar por primera vez Underworld. Casi casi jugaban en casa y eso se notaba. Que bien sientan los años.
Otro de los wins del festival fueorn los gamberros de Buraka Som Sistema. Chumbaton del bueno, con continuos guiños a temazos comerciales, y un ritmo y una energia que hizo bailar hasta los más escépticos. Quien iba a decir que el Kalemba (wegue wegue), que fué tan odioso por aquí, era tan enorme en su contexto. Mención especial a la aparición en forma de sample de Enrique Iglesias. Supremo.
Otro supremo fue el loco de Gaslamp Killer. El californiano que une la psicodelia con el hip-hop dió un extraño y divertido recital con conctinuos cambios de estilo (jazz, rock, funk…) siempre de lo más raro del genero y con unas lecciones de turntablism que ya habríamos querido con A-Trak. Irrepetible.
Para terminar la noche, saboreamos un insipido show de unos Magnetic Man que suenan algo sosos para lo que son por separados. Si a esto le sumamos un MC pesadito, nos quedamos con uno de los “no fue lo que se esperaba” del festival. Aún así se agradece el trabajo hecho por el dubstep
Y esta edición nos lleva a empezar a pensar en cómo será 2012, quién será la estrella y cuáaaantas novedades encontraremos. Desde luego, seguirá siendo, si no el más, uno de los más importantes del globo terráqueo en cuanto a festivales electrónicos se refiere. Sonemos.

















1 comentario en “Sònar 2011, nuestro análisis bien digerido”
las cosas como son…tarde pero ha quedado ricamente!